25.3.15

EL POETA OCULTO


Considerado como el mayor poeta portugués de la segunda mitad del siglo XX, heredero por tanto del cetro de Fernando Pessoa, Herberto Hélder de Oliveira decidió en 1968 no volver a conceder ninguna entrevista. Alguna vez se saltó esa norma, pues se ha localizado alguna posterior, la última de 1990. Pero desde entonces este escritor nacido en O Funchal, Madeira, y fallecido el pasado lunes en Cascais a los 84 años de edad sólo se comunicaba con el público a través de sus poesías. En 1994 fue distinguido con el premio Pessoa, dotado con 35.000 euros. Lo rechazó e intentó sin éxito que el jurado no divulgase su decisión y eligiese a otro galardonado. "Era una persona encantadora. Muchos piensan que él era insociable y arrogante. No era nada de eso. 


Él era una afable. Simplemente supo preservarse de la prostitución y del mercantilismo que abunda hoy en el mundo de las letras", explicó ayer a la televisión pública portuguesa el profesor universitario Arnaldo Saraiva. "Él sabía que no estaba bien y en sus últimos libros habla más de la muerte de lo que sería de esperar", añadió Saraiva en referencia a las más recientes obras de Herberto Helder, entre las que figura la premonitoria A Morte Sem Mestre (La Muerte Sin Maestro), publicada en 2014 por Porto Editora, que incluía un CD con cinco poemas declamados por el propio autor, lo que aportaba la novedad de poder escuchar su voz.

En 1968, el año en el que tomó la decisión de alejarse de los focos de los medios de comunicación, Helder fue condenado por participar en la publicación de un libro sobre el Marqués de Sade. En el Portugal que vivía bajo el régimen dictatorial del Estado Novo, perdió el trabajo que tenía en la radio y televisión pública.

Nacido en 1930 en Madeira, llegó a Lisboa a los 16 años para estudiar. Después se matriculó en Derecho en Coimbra, para cambiarse al poco tiempo a Filología Románica en Lisboa, carrera que abandonó a los tres años. Estuvo emigrado en el norte de Europa y tuvo múltiples empleos, como obrero, meteorólogo, promotor publicitario o bancario. En 1954 publicó sus poesías en una antología y en 1958 salió a la luz el primero de su veintena de poemarios en más de medio siglo de silenciosa producción. fuente-lavangardia.com


Sobre um Poema

Um poema cresce inseguramente 
na confusão da carne, 
sobe ainda sem palavras, só ferocidade e gosto, 
talvez como sangue 
ou sombra de sangue pelos canais do ser. 

Fora existe o mundo. Fora, a esplêndida violência 
ou os bagos de uva de onde nascem 
as raízes minúsculas do sol. 
Fora, os corpos genuínos e inalteráveis 
do nosso amor, 
os rios, a grande paz exterior das coisas, 
as folhas dormindo o silêncio, 
as sementes à beira do vento, 
- a hora teatral da posse. 
E o poema cresce tomando tudo em seu regaço. 

E já nenhum poder destrói o poema. 
Insustentável, único, 
invade as órbitas, a face amorfa das paredes, 
a miséria dos minutos, 
a força sustida das coisas, 
a redonda e livre harmonia do mundo. 

- Em baixo o instrumento perplexo ignora 
a espinha do mistério. 
- E o poema faz-se contra o tempo e a carne. 


Herberto Helder 

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