Zaratustra salió de su cueva ardiente y fuerte como el Sol cuando sale detrás de montañas oscuras, y dijo al Sol –radiante astro- ¿qué sería de tu dicha si no tuvieses aquellos para los que brillas?- y si permaneciesen encerrados en sus cuartos en tanto ya estás levantado y vienes a obsequiar y repartir, ¡cómo se encolerizaría tu orgullosa vergüenza! Pues bien, duermen todavía esos “hombres superiores” en tanto yo estoy levantado. No son ellos los que espero aquí en mi montaña. Federico Nietzsche
La primavera está llamando a la puerta
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*Pues sí, el calor empieza a empujar y entra lo que se llama la "primavera
climática"; los insectos comienzan a dejar su letargo para "arrejuntarse"
c...

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