22.11.12

Le matin des magiciens



Una mañana de verano de 1925, el repartidor de correos entregó una carta en casa de todos los sabios de Alemania y de Austria. La carta era un ultimátum:«Es preciso escoger entre estar con nosotros o contra nosotros. De la misma manera que Hitler limpiará, Hans Horbiger barrerá las falsas ciencias. La doctrina del hielo eterno será el símbolo de la regeneración del pueblo alemán. ¡Id con cuidado! ¡Formad a nuestro lado antes no sea demasiado tarde."
Hans Horbiger
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A raíz de una conversación sobre la luna que mantenía anteayer con una persona, he recordado un libro leído hace una multitud de años, pero que en su momento me impresionó profundamente, quizás porque en cierta manera era la novela fundacional de un género que sus autores llamaban "realismo fantástico" y no dejaba de ser una inteligente especulación pseudo científica sobre fenómenos paranormales o parapsicologics, una manera de entrar dentro del pensamiento lateral, intuitivo, olvidarse de todo aquello que podia ser el pensamiento racional e inmovilista. Me refiero en "Le matin desde magiciens" que en castellano se tituló "el retorno de los brujos" de Louis Pawels y Jacques Bergier, se publicó en 1960 y consiguió el prestigioso premio Goncourt.
El libro que es muy ameno, completo y complejo a la vez, pués toca muchas teclas, vendria a ser una especie de iniciación a los fenómenos extraños de todo tipo que tan de moda se pondría más adelante en programas de pseudo divulgación científica.
Volviendo a la luna, me vino en la cabeza una de las teorías de Hans Horbiger. Horbiger autor del manifiesto que encabeza este comentario, era un pseudocientífico oscuro, un visionario sin demasiados conocimientos, aunque en el libro lo presentan como un intelectual. Desmesurado en todo cuando hacía, formaba parte de los siete hombres de Spandau, un grupo de sabios que investigaban a las órdenes del Führer Adolf Hitler, sobre el Universo, el fuego, el hielo, los superhombres y todas las cuestiones paranormales, que al Führer tanto le interesaban. Él, avalaba a este grupo que investigaba sobre el futuro, el pasado y lo que hiciera falta, desarrollando en momentos determinados, teorías tan surrealistas (Hans Horbiger) como que la tierra era una esfera vacía y nosotros vivíamos en la parte inferior del perímetro y en el centro había el sol. De éstas y otras teorías hay para un comentario largo.
A pesar de todo, Hans Horbiger desarrolló también una de las pocas teorías que tenían cara y ojos, la de las cuatro lunas. Según Horbiger, la luna provenía de la Tierra y como la fuerza de expulsión era inferior a la de atracción, la luna acababa cayendo cada equis miles de años desmenuzada y desmenuzándose sobre la tierra, reiniciándose el proceso de manera que ésta que tenemos ahora sería la cuarta luna y la que habría acabado con los dinosaurios. Según su teoría poco a poco la luna se iría acercando a la Tierra, de manera que alteraría la fuerza de la gravedad, las aguas de los océanos subirían y los animales en sentirse liberados de su propio peso crecerían, así como los hazes de luz cósmicos que producirían mutaciones, y nuevas razas de animales, plantas y hombres gigantescos. No decía cuándo se caería la actual.
Hay muchas mas historias asi como también algunos cuentos como el de Arthur C. Clarke, los nueve mil millones de nombres de Dios, que con la debida prevención vale la pena leer de esta novela, "El retorno de los brujos", que no sé cómo habrá envejecido después de casi cincuenta años, o dicho de otra manera, cómo se leerá y percibirá por el lector a día de hoy.
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