-Ande con cuidado –gritó mi guía- ¡Hay un escalón! Descendiendo con seguridad por el escalón de cuya existencia así me informó, entré en una amplia habitación, iluminada por encegadores reflectores eléctricos, mientras el sonido de nuestros pasos era lo único que quebraba la soledad y el silencio del lugar. ¿Dónde me encontraba? ¿Qué estaba haciendo yo allí? Preguntas sin respuesta. Una larga caminata nocturna, puertas de hierro que se abrieron y se cerraron con estrépitos metáli…
¿Sobre qué conciencia no pesa un crimen? -preguntó el barón d'Ormesan-. Por mi parte, ya no me tomo la molestia de contarlos. He cometido algunos que me produjeron dinero, y si hoy no soy millonario, debo culpar más bien a mis apetitos que a mis escrúpulos. En 1901, en unión de unos amigos, fundé la Compañía Internacional Cinematographic, a la que para abreviar llamamos C.I.C. Nuestro propósito era producir una película de gran interés y pasarla luego en los cinematógrafos de las p…
Lava la ropa blanca el lunes y ponla a secar en las rocas; lava la ropa de color el martes y tiéndela a secar en las cuerdas; no camines sin sombrero cuando hay sol fuerte; fríe los buñuelos de calabaza en aceite dulce muy caliente; pon en remojo tu ropa interior nada más quitártela; cuando compres algodón para hacerte una bonita blusa, cerciórate de que no tiene goma, porque perdería el apresto después de la primera lavada; deja en remojo toda la noche el pescado salado antes de cocinar…
La naturaleza duerme con vosotros en la cama siniestra de la soledad, cabrona de los genios. Entristecidos y autoritarios, grandes como los sepulcros, oficiáis en las iglesias subterráneas del yo los ritos nocturnos, las fiestas profundas de la Egolatría, como trascendentales psicólogos monumentales de los sábados rojos y los campanarios de los legionarios populares… Toda la grandeza de los tiempos aúlla con vosotros, solitarios, y la curva egregia del hombre. Sobre las últimas…
Para iniciar una ceremonia de vudu haitiano lo único que se necesita es un poste y gente. Se comienza a batir los tambores y en la lejana África los dioses oyen la llamada. Deciden acudir y, como el vudu es una religión muy práctica, tiene en cuenta el tiempo que necesita un dios para cruzar el Atlántico. Por lo tanto, se continúa batiendo los tambores, salmodiando y bebiendo ron. De esta manera se prepara el ambiente. Al cabo de cinco o seis horas llegan los dioses, revolotean por encima …
Ser felices y para siempre es un ideal y como tal inalcanzable. Encontrar un sentido a la existencia, otro motivo de sufrimiento para el ser parlante. Estamos condenados al malentendido, a la decepción, a la insatisfacción, a la incompletud, gracias al lenguaje. En los sueños y fantasías nuestros deseos se realizan, pero en la realidad a la satisfacción alcanzada siempre le faltará para ser la satisfacción es (1) pero también motivo de diversos sufrimientos. La cultura del consumo qu…