Yo le dije al mariscal de campo con todo respeto: -Usted me envía al matadero. Está previsto que en este ataque nadie escapará con vida. Ahora bien, usted me obliga a disparar con este torpe fusil que tiene un corcho en la punta, mi general. Usted me dice que esperamos la hora cero para asaltar al enemigo que nos espera con las ametralladoras camufladas en las casamatas. Mi capitán, no es que yo sea cobarde. Saludo a la bandera antes de partir, soy joven, difícil sostener que tengo derecho…
Cuando me llegaron los últimos días, y las feas trivialidades de la vida me hundieron en la locura como esas gotas de agua que el torturador deja caer sin cesar sobre un punto del cuerpo de su víctima, dormir se convirtió para mí en un refugio luminoso. En mis sueños encontré un poco de la belleza que había buscado en vano durante la vida, y pude vagar por viejos jardines y bosques encantados. Una vez en que el viento era suave y fragante oí la llamada del sur, y navegué interminable y l…
Hace casi 200 años que Marx y Engels hicieron una proclama que desde entonces no ha dejado de tener éxito: que la filosofía no debe ser un simple instrumento de análisis del mundo, sino que ha de ponerse al servicio de su transformación, realizando en la historia aquellas ideas que hasta entonces no habían sido más que poesía. Esta realización nunca fue una tarea fácil: se precisaban para ello lo que Hegel llamaba “astucias de la razón”. Es decir, medios materiales que implicaban un costo …
Me pregunté de quién era el auto. Encontré un pito. El Chino me pasó el encendedor. Abrí la ventana. Lo prendí. Aspiré. Tosí. Me doblé. La ceniza estaba aplastada. El papel estaba arrugado. Manchado con resina. Consumido por sí mismo. Pasó un furgón de la policía. Llevaba las balizas encendidas. Tenía la sirena puesta. Perseguía algo. Se perdió en sentido contrario. Tocaron a The Sacados. El Chino movió la cabeza. Abrí la guantera. Encont…
Esta historia jamás te la hubiese contado cuando era tu novia. No hacías más que preguntarme, majaderamente, y tus conjeturas resultaban muy morbosas y concretas. ¿Era yo una mantenida? ¿Era Belvedere igual que Nevada, donde la prostitución es legal? ¿Me pasé desnuda todo un año? Daba la impresión de que la realidad empezaba a ser un territorio estéril. Y me di cuenta a tiempo de que si la verdad no tenía sentido, con toda probabilidad no sería tu novia durante mucho más tiempo. Nunca …