Todas las relaciones existentes entre las cosas son verdaderas. El error sólo es el hombre. En él nada es verdadero, salvo que se equivoque, que no pueda encontrar la relación consigo mismo, ni con los demás, ni con las cosas. El mundo razonable hay que considerarlo como un gran individuo inmortal que continuamente produce lo necesario y con ello se hace incluso dueño de lo que es contingente. La percepción inmediata de los fenómenos originales nos produce una especie de angustia: sentimos nuestra insuficiencia. Sólo animados por el eterno juego del mundo empírico estos fenómenos nos dan alegría. - GOETHE
El Surrealismo, sus antecedentes, sus derivadas. (Parte I) . Sábado arte.
-
*Después de las entradas sobre la "patafísica" y el "movimiento
pajajero", pensé en colocar esta otra, en la cual Francesc Cornadó, que
bebe de las fue...

0 Comentarios